jueves, agosto 23, 2007

ENTRE EL ERESMA Y EL CLAMORES


Este título quizás no nos informe mucho del lugar que deseo describiros, pero para un Segoviano no cabe ninguna duda de que entre ambos ríos se levanta la Capital de su provincia. Rápidamente se hace evidente que esta es una ciudad en la que la mezcla de culturas (civilizaciones, como dicen ahora), está presente de una forma permanente y palpable y lo que es más importante, en un estado de conservación bastante bueno.

Durante estas vacaciones nuestros anfitriones Paqui y Óscar tuvieron a bien mostrarnos esta bella ciudad en dos sesiones, una nocturna, con panorámicas de la ciudad desde diferentes perspectivas y emplazamientos y otra más pausada por la tarde, por el interior de Segovia, en un recorrido muy acertado desde la bella Iglesia de San Millán hasta el Alcázar.

El legado Romano, ese primer intento de unificación a la "europea", quizás sea el que más identifique a esta hermosa ciudad. Seguro que el monumento romano más universalmente conocido y símbolo de la ciudad sea el famoso Acueducto. Esta es una obra de ingeniería civil, construida en el Siglo I dC, el cual transportaba el agua desde más de 15 km de distancia. Los más de 20.000 bloques de piedra granítica que lo componen están unidos en un equilibrio estático perfecto sin ningún tipo de mortero o argamasa en las juntas. Su longitud es de 958 m, con 166 arcos y una altura máxima de 28,10 m. Este monumento fue declarado Monumento nacional en 1884 y Patrimonio de la Humanidad en 1985.

Es curioso que el siguiente monumento más emblemático de
Segovia sea su famoso Alcázar, dejando en un segundo plano cualquiera de las construcciones religiosas de la ciudad. De esta forma esta construcción civil de carácter militar, constituye otro monumento con el que se identifica simbólicamente a la ciudad. La entrada al Alcázar está precedida por los hermosos Jardines de la Reina Victoria Eugenia. A la izquierda queda la Casa de la Química, lugar dónde Louis Proust formuló sus famosas leyes. Construida sobre los restos de una fortaleza romana, fue residencia de los Reyes de Castilla durante la Edad Media. Finalmente, en 1764 se transformó en Real Colegio de Artillería. En 1862 sufrió un gran incendio, lo que obligó a su reconstrucción (1882-1896), dándole el aspecto que observamos en la actualidad. La fortaleza se levanta "a pico" sobre el tajo que forma la confluencia de los ríos Eresma y Clamores. Destaca la impresionante Torre de Juan II, de 80 m de altura y 12 torrecillas que la coronan. También es de destacar la Torre de Alfonso X el Sabio, al norte y su foso defensivo.

En tercer lugar no podemos dejar de mencionar a su bella Catedral. Dedicada a los Santos patronales de la Ciudad: San Frutos y Nuestra Señora de la Asunción. La Catedral que se puede ver hoy en día posee su emplazamiento en un lugar bien distinto de su ubicación originaria, ya que hasta 1520 la antigua Catedral de Santa María, fue destruida durante la guerra de las Comunidades, sin embargo fueron trasladados el claustro y otros elementos a su emplazamiento actual. Anteriormente la Catedral se encontraba situada en lo que hoy son los jardines que dan acceso al Alcázar segoviano. Esta nueva Catedral de estilo gótico,fue consagrada en 1768.

Ahora paso mostraros y en algún caso comentaros las bellezas tanto diurnas como nocturnas que posee esta maravillosa ciudad:

El Acueducto de Segovia:

El Alcázar de Segovia:


La Catedral:

Casa de los Picos:
Edificada en el siglo XV, perteneció a la familia de la Hoz. La decoración de puntas de diamante tiene sentido defensivo y ornamental.

Plaza de Medina del Campo:
Es uno de los lugares más bellos ya afamados de la ciudad. En el centro de ella está situada la estatua de Juan Bravo, célebre comunero. También son visibles la Iglesia de San Martín el Torreón de los Lozoya y otros edificios monumentales.



Iglesia de San Millán:
Siglos XI-XIII, quizás la mejor muestra del románico segoviano, destaca su torre mozárabe.

Y para terminar no me queda más que homenajear a nuestra anfitriona Paqui. Esta segoviana, afincada tantos años en Cataluña, no ha perdido nada de su "deje" castellano y aunque no hace "patria chica", es indudable que conoce perfectamente su "terruño", gracias a lo cual hemos podido disfrutar intensamente estos maravillosos días por tierras castellanas. En lo gastronómico qué deciros: buen restaurante, buen cochinillo y cordero, morritos, judiones de la Granja y de postre ponche segoviano...
Bueno espero que os haya gustado este pequeño reportaje gastronómico - cultural de estas tierras segovianas. Supongo que habrá que repetir...hay tantas cosas que se han quedado aún por ver y disfrutar...

Abrazos Aculeños
Pepe Díaz

1 Comments:

At 24 agosto, 2007 16:05, Anonymous Anónimo said...

Muy buena la cultura sobre todo la que se bebe; ?quien pudiera¿
Disfrutar que la vida son dos días y uno lo pasamos durmiendo.-
buenas fotos Pepe rubia

 

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